Un paseo por la Cebrera (por Julián Arribas)

aguila real LA CEBRERA
El mo
nte de la Cebrera
está al norte de El Barraco
con jaras, romeros y pinos
metidos entre los cantos,
hay enebros y carascas,
salpicado de unos prados,
fauna salvaje y doméstica
por el paraje quebrado.

oleo
Antaño fué bosque espeso,
hoy está con muchos claros,
una repoblación lenta,
lenta que va para rato.

Sobresale en la comarca
sin ser el monte más alto
desde su cumbre se ve
todo Gredos y el Pantano,
el río de la Gaznata,
la Cuerda del Camposanto,
los Baldíos, Navagrande,
los Lanillos, el Rosao,
el monte de encinas
que al Rosao está pegando,
el Cerrillo de la Nava,
otro monte destacado,
Arroyano, Las Majadas
y el arroyo de los Santos,
Las Viñas y Cruz del Cuervo
y muchos pueblos cercanos
y la capital de Ávila
con la muralla en día claro.

Entre ésta y la Cebrera
existe un amplio páramo
orgullo de ganaderos
por sus excelentes pastos
y otros lugares y sitios
que no cito por ser tantos.

Por las faldas de este monte
ahora nos relajamos
con paseos y excursiones
al espíritu animamos.
 

 

En un paseo de estos
con dos chicas a mi lado
parecen de porcelana
y son de hierro forjado,
muy hermosas de figura
y un talento muy claro
conocedoras del arte
literario o pintado,
la buena música clásica
tradicional o el teatro,
elegantes sin quererlo
aunque lleven unos trapos.

Yendo por el Chinarrero
a un pastor encontramos
con su simpático perro
allí estuvimos hablando
amena conversación
con el dueño del ganado,
el se fué para el redil,
y nosotros para el alto.

Se sube por un camino
de tramo serpenteado,
hasta el Risco de la Osa
que allí empieza a ser llano.
A su lado unas fuentes
con el agua fresca y sana
mas en la fuente del centro
una salamandra hallamos
muy de negro y amarillo
en su sitio bien mojado
al abrigo del sol
pero no de los humanos.
salamandrabuitre
Si se levanta la vista
se ven buitres planeando,
algún aguila real
que no está ahi despistado.

Oteamos el horizonte
andando de un paso vago
contemplando los paisajes
mil veces ya admirados
recordando las historias
que de niño me han contado
viendo unas ruinas
de antepasados lejanos.

Ya se avista la piscina
hacia la villa avanzamos
y sin darnos mucha cuenta
el paseo se ha acabado.
panorama desde la Cebrera

ROMANCE por Julián Arribas


 
Yendo para San Bartolo
tenemos nostros un río
llamado de la Gaznata
que divide los baldíos.
  La Gaznata - Valle de Iruelas - El Barraco (Ávila) por Paquito Navandri                  

Unos eran para leña
estaban llenos de pinos
que el señor Mendizábal
puso fin a su destino.
Hoy abundan los enebros
y los pastos nutrítivos,
de vez en cuando encontramos 
los olorosos tomillos
y por lo menos dos veces
cantos con multiples signos
y la cabeza de un asno
que está en el primer pico,
otras cabezas famosas
la Redonda y la Pinillo.
 Los otros para garbanzos
y también para el trigo.
Son Cagulas, Jinojuelo,
el de Cabeza Carrillo 
o baldio de Juncarejo 
su nombre mas conocido. 
Otro justo a su lado
se me quedó en el olvido.
—————————-
 Hubo un gran robledal 
del que queda algún testigo, 
también queda un madroño
entre peñas escondido, 
suya fue la salvación 
estando encima del risco. 
Desemboca en el alberche 
a la altura del Burguillo, 
las tierras que el recorre 
por su nombre las decimos. 
Se pasa de un lado a otro 
por el puente del Visillo, 
además de otros puentes 
mas modernos y mas chicos. 
———————————-
Hubo en otros tiempos 
en sus riveras molinos, 
uno junto a ese puente 
que el nombre ya se ha dicho. 
Su desaparición se debe 
a algunos de sus caprichos, 
de este rio tan corto,
original y sencillo, 
muy discreto de costumbre 
a veces enfurecido, 
buen caudal en Primavera 
y reseco en el Estio. 
 Tiene sitios con leyendas, 
una en Santo Domingo 
que una comida de bodas 
dejó al pueblo sin vecinos, 
pues cayó una salamandra 
en la caldera del guiso, 
envenenandose todos, 
salvo una, según se ha dicho.
——————————–
 Se repartieron sus tierras 
entre varios municipios, 
entre ellos El Barraco 
que se llevó un buen pellizco 
del pueblo La Torrecilla; 
del templo queda un poquito, 
las tumbas desperdigadas 
y peanas sin oficio, 
algunos restos de casas 
del pueblo ya extinguido. 
En el centro un moral 
no muy lejos del camino. 
 Y siguiendo la corriente
a la que se unen hilos 
de agua como el cristal
de arroyos entre cerrillos, 
donde aovan las bogas 
cuando se termina el frio . 
Quedan tan pocas de ellas 
que son ahora vestigio. 
Sirvanos de lección
y no hacer tal desatino 
que introducir fauna ajena 
causa grandes perjuicios.
——————————
Donde abunda el matorral 
de escaramujos y espinos
que protejen y allí crian 
a pájaros y otros bichos, 
discretos como tortugas, 
lagartos y ofidios, … 
bullangueros parlanchines 
como cantarines mirlos, 
rapaces de buen tamaño 
que patrullan con sigilo, 
culebreras, impreriales, …, 
y chicas de vuelo fijo, 
como el gracioso cernícalo 
en el aire suspendido, 
limpiandonos el campo 
de ratones y topillos, 
perdices y codornices 
son su plato favorito. 
Zancudas de patas largas 
y un afilado pico, 
las cigüeñas y las grullas 
o los herones cenizos, 
los jilgueros y palmípedas 
de colores variopintos. 
———————————
 En subsuelo las minas 
con el filón medio rico,
la mina de Maja el Buey 
en un sitio conocido. 
Y ya casi terminando 
ya me acuerdo, ya me vino 
el nombre de Arrelobos 
que es arroyo y es baldío. 
 Entre Arrelobos está 
y el cerro de tio Comino 
el vallejo del Serval 
un barranco muy distinto, 
en el bajo hace calor, 
en el alto mucho frio , 
de herrenes de pan llevar 
y contornos con estilo. 
 Dando para abajo un salto 
caemos en el Ejido, 
despoblado y pocos restos 
pero con recuerdos vivos. 
 Entre riscos y retamas 
termina su recorrido. 
 ¿De donde viene el nombre 
de este original rio? 

J A T 2011

EL PINTOR AMABLE (por Carlokapuscinski)

Un importante pintor actual afirma que ser pintor en sus comienzos fué “diabólico” por sentirse vocacionalmente obligado a estar ocho horas inspirado, comprobar que solo lo estaba una o ninguna y resultándole esto insufrible, ponerse “al borde del suicidio”. Otro pintor coetáneo, igualmente, dice que pintar para él es angustioso: empezar un cuadro es como disputar una batalla que tiene la sensación de perder casi siempre.

(paisaje en verano)

El pintor Luis Sobrino Pérez, persona de espíritu sereno y perspicaz muy estimada en la zona de El Burguillo, no conoce de estos “tormentos”. En su pintura de colores poco saturados, casi puros, encontramos sencillez,coherencia, equilibrio y tranquilidad, demostrando así una vez más que el arte siempre es posible dentro de la tradición. Su estilo se puede definir como genuinamente realista español, como hombre que ama las cosas en su pureza natural que gusta percibir las cosas tal y como son (como la generalidad de los españoles, que poseemos esa peculiaridad artística). Podemos decir que es un sentimiento cósmico-psíquico, el goce estético con lo natural. La captación del instante, de la imagen, en la pintura de Luis Sobrino, produce en nuestra percepción una reacción subjetiva, íntima, el cuadro no termina en el lienzo.

Marina

 


De los 14 a los 18 años estudia litografía y grabado en la Escuela de Artes Gráficas de Madrid y dibujo lineal en la Escuela de Artes y Oficios de la capital igualmente,  compaginándolo con otras actividades.

EN LA DEHESA

Luis Sobrino ha asistido al Círculo de Bellas Artes de Madrid realizando apuntes del natural sobre modelos y afirma disfrutar realizando la figura humana.
Nunca ha abandonado su auténtica vocación, de hecho no cree en las vocaciones tardías, pero su actividad laboral ha sido muy distinta.


ERMITA
Entrada del pueblo
Rincón de la calle Las Matas

Su formación como pintor en las distintas técnicas (tinta, pastel, acrílicos, óleos, mixtos) se la debe a la excelente pintora y amiga Arancha Levenfeld, junto con la que ha participado en cursos monográficos al aire libre en parques y jardines de Madrid, además de otras temáticas.

(paisaje en primavera)

También ha realizado multitud de exposiciones individuales y colectivas con gran éxito de crítica y público que le proporcionan energías renovadas para la consecución de nuevas obras.


Luis Sobrino asegura encontrarse en un momento ideal de su vida entregado a su vocación, que complementa con la audición de buena música y la observación de la naturaleza.

Podemos decir con certeza que su pintura está cargada de humanidad fuera de todo patetismo y en la que no existe ningún tipo de agresividad, sordidez ó dureza, en definitiva: El arte de Luis Sobrino es un arte formal y reflexivamente amable!

Cerro Castrejón
Román
(contacto a través de la sección about carlokapuscinski ó aureo herrero.org)

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Un paseo por la Cebrera (por Julián Arribas)

aguila real LA CEBRERA
El mon
nte de la Cebrera
está al norte de El Barraco
con jaras, romeros y pinos
metidos entre los cantos,
hay enebros y carascas,
salpicado de unos prados,
fauna salvaje y doméstica
por el paraje quebrado.

oleo
Antaño fué bosque espeso,
hoy está con muchos claros,
una repoblación lenta,
lenta que va para rato.

Sobresale en la comarca
sin ser el monte más alto
desde su cumbre se ve
todo Gredos y el Pantano,
el río de la Gaznata,
la Cuerda del Camposanto,
los Baldíos, Navagrande,
los Lanillos, el Rosao,
el monte de encinas
que al Rosao está pegando,
el Cerrillo de la Nava,
otro monte destacado,
Arroyano, Las Majadas
y el arroyo de los Santos,
Las Viñas y Cruz del Cuervo
y muchos pueblos cercanos
y la capital de Ávila
con la muralla en día claro.

Entre ésta y la Cebrera
existe un amplio páramo
orgullo de ganaderos
por sus excelentes pastos
y otros lugares y sitios
que no cito por ser tantos.

Por las faldas de este monte
ahora nos relajamos
con paseos y excursiones
al espíritu animamos.

ccapon[1]
.

En un paseo de estos
con dos chicas a mi lado
parecen de porcelana
y son de hierro forjado,
muy hermosas de figura
y un talento muy claro
conocedoras del arte
literario o pintado,
la buena música clásica
tradicional o el teatro,
elegantes sin quererlo
aunque lleven unos trapos.

polideportivo-piscina[1]
Yendo por el Chinarrero
a un pastor encontramos
con su simpático perro
allí estuvimos hablando
amena conversación
con el dueño del ganado,
el se fué para el redil,
y nosotros para el alto.

Se sube por un camino
de tramo serpenteado,
hasta el Risco de la Osa
que allí empieza a ser llano.
A su lado unas fuentes
con el agua fresca y sana
mas en la fuente del centro
una salamandra hallamos
muy de negro y amarillo
en su sitio bien mojado
al abrigo del sol
pero no de los humanos.
salamandrabuitre
Si se levanta la vista
se ven buitres planeando,
algún aguila real
que no está ahi despistado.

Oteamos el horizonte
andando de un paso vago
contemplando los paisajes
mil veces ya admirados
recordando las historias
que de niño me han contado
viendo unas ruinas
de antepasados lejanos.

Ya se avista la piscina
hacia la villa avanzamos
y sin darnos mucha cuenta
el paseo se ha acabado.
panorama desde la Cebrera